Distribuidora · Rosario
Dejamos de visitar cuentas que no cerraban
Usamos la matriz de esfuerzo y retorno para revisar 84 clientes. Sacamos 19 de la ruta mensual y el equipo dejó de llegar cansado a las cuentas grandes. La facturación no subió de un mes al otro, pero las visitas a las cuentas A pasaron de 40 minutos a casi dos horas.
Marcela O., jefa de ventas
Consultora boutique · CABA
Aprendimos a leer los informes con preguntas
Antes mandábamos el PDF del sector tal cual al cliente. Ahora lo leemos con las tres preguntas del método y armamos una nota de media página. El cliente entiende qué le estamos diciendo y nosotros dejamos de repetir datos que no significan nada.
Federico L., socio director
Pyme industrial · Córdoba
La entrevista nos hizo revisar el CRM
Leímos la conversación con el gerente cordobés y nos cayó la ficha: medíamos cantidad de visitas, no rentabilidad por cuenta. Tuvimos que cargar dos años de datos a mano porque el CRM estaba a medias. Fue incómodo, pero hoy el tablero trimestral lo mira todo el equipo.
Diego P., gerente general
Servicios B2B · Mendoza
Renunciamos a licitaciones que no eran para nosotros
La nota sobre leer coyuntura nos ayudó a filtrar. Presentábamos a todo lo que salía publicado. Ahora revisamos primero si el pliego encaja con nuestro margen y con el tipo de cliente que ya tenemos. Perdimos volumen de propuestas, ganamos dos contratos anuales.
Sofía R., responsable comercial
Distribución regional · Neuquén
La planilla nos ordenó la discusión interna
Teníamos reuniones de lunes donde cada vendedor defendía su cartera con anécdotas. Con la planilla comentada, la conversación pasó a ser sobre cuadrantes y criterios. No resolvió todo, pero dejamos de discutir por percepciones y empezamos a mover cuentas con una regla escrita.
Hernán V., supervisor de zona
Estudio contable · La Plata
Empezamos a anotar al margen los informes
Adoptamos la costumbre de anotar hallazgos al margen mientras leemos un informe sectorial. Suena menor, pero cambió cómo lo comentamos con los clientes: en vez de resumir el PDF, les contamos qué nos llamó la atención y qué no nos cierra. Es otra conversación.
Lucía M., socia